Muchos de los propósitos de año nuevo se pierden a mitad del camino porque aquellas personas que se los proponen no ven avance o al transcurrir los días empiezan a pensar que son sueños “guajiros” y que son difíciles de cumplir incluso para Dios, he pasado por esta situación innumerables veces, no solo al principio del año, sino en cualquier época, luego encuentro algo que parece sumamente atractivo y bueno para mi y lo anhelo con todo mi corazón y veo como mi vida puede cambiar por medio de aquello y hasta puedo enumerar a Dios todos los motivos que tengo y los beneficios que obtendría si Él atendiera a mi súplica, y al pasar de los días lo que parecía una excelente idea, ya no lo parece tanto y poco a poco se va esfumando y pareciera que mas bien fue una idea tonta a una idea buena, así nos suele suceder con los propósitos de año nuevo, no con todos, pero si con muchos.

Hace unos días lo escribí, “la diferencia entre un soñador y un emprendedor es que el segundo tiene un plan”, y es muy cierto, no tendríamos que prescindir de nada de lo que anhelara nuestro corazón (obvio siempre y cuando no sea contrario a la palabra de Dios), y nuestro plan no debe de ser en torno a como vamos a lograr eso que nos proponemos, sino a como vamos a obtener esa ayuda celestial que nos proporcione todos los medios para que nuestro anhelo se cumpla y eso sucede de una sola manera, agradando a Dios.

Muchas personas tienen la errónea idea de que tenemos que ser “buenos” para agradar a Dios, desafortunadamente cada persona tiene un concepto distinto del término “bueno” y no sabemos exactamente si nuestro concepto de ser “bueno” encaja con el de Dios, por tanto ser “buenos” no es un camino viable para agradar a Dios y obtener su favor.

Lo interesante es que luego nuestro desanimo se contrapone con las famosas citas que aprendemos de memoria como “nada es imposible para los que aman a Dios”, que es una cita muy cierta y es parte de la palabra de Dios, pero como podemos accionar ese “nada es imposible” y empatarlo con nuestros planes, sueños y anhelos?, sabe, es mas sencillo de lo que cree.

Cuando comencé mi caminar en Cristo, hace muchos años, alguien me obsequió la cita de hoy, y me animaba grandemente el pensar que todo lo que anhelara mi corazón podría ser concedido por Dios y como niño en juguetería empecé a anhelar cosas, unas para mi, otras para otras personas y sabe, poco sucedió y me enojé con Dios, le reclamé fuertemente y le dije que no era justo que me diera una cita que no funcionaba, acaso no era Él Dios?, acaso no lo podía todo?

La respuesta no se hizo esperar, Dios definitivamente inspiró la cita de hoy al salmista, Él definitivamente quiere darnos todo lo que hay en su Reino, pero no nos lo puede dar solo así porque sí, ya que correríamos el riesgo de olvidarnos de quien nos lo dio y además correríamos el riesgo de hacer de una dádiva eterna un objeto efímero, ya que no apreciaríamos su valor ni de quien viene, y la única información adicional que recibí a esa respuesta fue “le la cita desde el principio”.

Cuando la leí quedé perplejo, normalmente solemos irnos con aquello que nos interesa, y a mi solo me interesaba la parte que decía “y Él te concederá las peticiones de tu corazón”, pero me perdí lo primero y lo mas importante, una sola palabra con una gran dimensión que dice “deléitate”.

Todos sabemos lo que significa deleitarse, pero pocos saben lo que significa deleitarse en el Señor, es decir, tenemos que conocer a Dios (obvio, por medio de si palabra), tenemos que obedecerlo y tenemos que aprender a disfrutar el obedecer a Dios entendiendo que cada una de las cosas escritas en su palabra son para nuestro beneficio y para asegurar nuestra eternidad, en el momento que entendamos eso, no habrá nada que nos detenga, no habrá nada que Dios nos pueda negar y haremos no solo ésta sino muchas citas verdaderas y aplicables a nuestra vida.

Aún estamos al comienzo de éste 2012, aún podemos asegurar que todos nuestros anhelos y propósitos de año nuevo se cumplan y sean verdaderos, sin tener que descartar ninguno de ellos y podemos lograrlo conociendo mas de Dios, aprendiendo a obedecerlo y disfrutarlo; no se si usted ya haya leído la Biblia completa, y muchas personas creen que es muy difícil, pero sabía usted que si lee solo 3 capítulos al día, a la vuelta de un año se encontrará en la página final de la Biblia?, no cree que es un gran propósito que pudiera sumar a su lista de propósitos y que sea éste propósito el que le ayude a cumplir el resto?

Le invito a hacer este reto conmigo, día a día 3 capítulos que pueden cambiar su vida, su manera de interactuar con Dios y los efectos de éste en su vida, como ve?, se atreve?

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3 Comentarios

  1. Me encanto y si es verdad el mejor deseo que podemos, que podemos pedir es una mejor leer la palabra de Dios. Bendiciones 🙂

  2. ¡FELIZ AÑO!SU REFLECCION ACERCA DE LOS PROPOSITOS DE AÑO NUEVO ES TAN ACERTADA COMO HERMOSA, CUANDO ABRO Y LEO EL DEVOCIONAL SIENTO QUE «ALGO» CAMBIA EN MI INTERIOR. DIOS LE BENDICE RENE POR ESTE MARAVILLOSO CORREO QUE EN LO PERSONAL ME HA AYUDADO MUCHO PARA COMPRENDER CADA DIA MAS LA PALABRA DE DIOS Y ACERCARME A SU VERDAD.