Avivalo
En nuestras vidas cotidianas solemos decir que en toda relación que termina «donde hubo fuego, cenizas quedan…» esto se refiere a que una vez que entregamos nuestro corazón a alguien, siempre permanecerá un cariño especial por esa persona y viceversa. Para con Dios sucede algo similar, la diferencia radica en que Dios no solo entrego

Comentarios recientes